Casi siempre que queremos dejar de fumar y ser capaces de vivir nuestra vida sin la necesidad del tabaco, lo primero que hacemos es buscar como lo han hecho otras personas.
Es decir, cómo hago para conseguirlo.
Pero también hay personas que ni se plantean como lo han hecho otras personas que lo han conseguido. Deciden en un momento determinado que se acabó y desde ese momento se plantean ya NO fumar más.

Y de este grupo de personas comprometidas y atrevidas hay un porcentaje pequeño, sobre el 5%, que lo consigue. Y lo hacen sin haberse preparado, al menos a priori, para llevarlo a cabo.

También hay personas que se pasan media vida decidiendo que van a dejar de consumir tabaco, pero siempre están en ese círculo de prepararse para hacerlo. Siempre sienten que no acaban de estar preparadas para dar el paso adecuado. O que ese, no es el momento adecuado. ¿Te sientes identificado?

Ya seas de los que toman la decisión de un momento para otro, como de los que necesitas mucha preparación para tomar la decisión, para tener éxito en el proceso de dejar de fumar necesitas hacerte estas 4 preguntas clave.

  • ¿Qué quiero hacer?

  • ¿Para qué lo quiero hacer?

  • ¿Cómo lo voy a hacer?

  • ¿Cómo tengo que ser yo para conseguirlo?

¿QUE quieres hacer y PARA QUE lo quieres hacer?

La VISION de lo que quieres y para qué lo quieres te va a aportar la CLARIDAD IMPRESCINDIBLE para afrontar el proceso con garantías de éxito.

A veces no tenemos una visión clara, no tenemos el objetivo claro, aunque puede parecer que si es así.

  • Saber lo que no queremos, ya es algo, pero no es un objetivo.
  • Que sea más o menos, tampoco es un objetivo claro. Debo tener claridad en si quiero fumar menos, o dejarlo definitivamente.
  • No ponerle fecha a lo que quiero, no es un objetivo. Se queda en un buen propósito que no se realizará casi seguro.
  • Solucionar un problema en sí, tampoco es un objetivo, aunque si me ayuda a alcanzarlo.

Cuanto tenemos claridad de donde queremos estar con respecto a nuestra vida como fumador o como NO fumador, entonces y sólo entonces podemos alcanzar lo que nos proponemos.

Tener claridad a la hora de dejar de fumar, implica tener claridad en lo que quieres conseguir y para qué lo quieres conseguir.

Que beneficios quieres lograr y que riesgos o daños quieres evitar ya sea para ti o para alguna persona importante para ti.

En el caso de los fumadores, tenemos que tener claro:

Si quiero realmente dejar de fumar y a partir de qué momento quiero hacerlo. A partir de ese momento, el tabaco desparecerá de mi vida.

Y para qué lo quiero hacer:

  • Mejorar mi salud.
  • Mejorar mi autoestima.
  • Tener más energía.
  • Ahorrar el dinero que me gasto en tabaco para hacer con ello algo que me apasiona, ya sea comprarme un coche, ahorrarlo para la educación de mis hijos etc.
  • No preocupar a mis seres queridos.
  • Salir de esta cárcel en la que me siento como fumador.
  • Sentirme libre y dueño de mi tiempo y mis acciones.

Tengo que tener claro para que quiero hacerlo, cual es mi motivación y que quiero lograr al hacerlo. Si no es así, en seguida lo convertiré en “no tengo la suficiente fuerza de voluntad” y tenderé a justificarme, para arrojar la toalla.

Y lo haré alegando que es muy difícil conseguirlo y que me genera mucha ansiedad y malestar.

Y a partir de tener claro QUE quiero y PARA QUE lo quiero es cuando tengo que buscar respuesta a las otras 2 preguntas. COMO Y QUIEN.

¿COMO lo vas a hacer? ESTRATEGIA PROBADA

Qué estrategias probadas hay que puedas modelar, aprender, copiar o imitar.

Una estrategia es un conjunto de acciones predeterminadas encaminadas a la consecución de un fin determinado. Para avanzar de una manera rápida y segura hacia tu objetivo de dejar de fumar en una fecha concreta, debes aplicar la estrategia correcta.

Cuando no sabemos o dudamos de cual es la estrategia correcta, recurrimos a pensar donde la podemos encontrar:

Libros, cursos, programas, otras personas que lo han conseguido etc.
Hay preguntas que siempre nos van a ayudar a lograr el éxito que buscamos:

Saber Vivir Sin Tabaco

.¿Quién ha hecho esto ya antes, que estuviera en una circunstancias parecidas a las mías?

¿Cuál es su estrategia?

¿A quién conoces que pueda conocer a alguien que ya lo ha conseguido o quien le ha ayudado a conseguirlo?

Por esto es importante, rodearte o tener contacto con personas que ya están consiguiendo los resultados que tú deseas.

Recuerda que cada uno de nosotros somos el resultado de las 5 personas con las que pasamos más tiempo.

Para dejar de fumar y para ser capaz de vivir sin la necesidad del tabaco, tengo que tener gente próxima que lo ha conseguido ya o que está en el mismo proceso en el que voy a estar yo.

Si estoy rodeado permanentemente de fumadores o personas que no quieren o creen que no es posible lograrlo, mis posibilidades de éxito serán mucho menores.

Hoy en día internet te permite escoger de manera sencilla que personas son los adecuados compañeros de viaje. Que un familiar mío fume y no quiera dejarlo, no debe condicionarme a mi para no hacerlo si tengo claro mi objetivo.

“los objetivos que crees que son difíciles, sólo deben cambiar en ti la estrategia para superarlos”

QUIEN tengo que ser YO para CONSEGUIRLO.

Una vez que tengo claro el objetivo, el qué y para qué. Una vez que he visualizado con claridad mi vida sin ser ya fumador. Y ya tengo clara la estrategia, el siguiente paso es resolver los conflictos internos que a menudo tenemos en nuestro interior.

Conflictos internos que siempre salen a relucir cuando quieres abandonar definitivamente el consumo de tabaco.

Estos conflictos internos no son más que una falta de coherencia que se produce entre nuestra mente subconsciente, nuestra programación mental y el objetivo que queremos conseguir, en nuestro caso dejar de fumar a partir de una fecha determinada.

Para conseguir que estos conflictos internos no nos saboteen en nuestro objetivo debemos liberarnos si es posible o al menos gestionar correctamente estas tres emociones.

El miedo, la culpa y la vergüenza.

 El mero hecho de pensar en dejar de fumar, genera en la inmensa mayoría de fumadores, una sensación de inquietud y miedo por lo que pueda pasar.

La mayoría de las personas fumadoras que ven que no lo consiguen se sienten culpables de no haberlo logrado, inclusive de ni haberlo intentado realmente.

Y esto en muchos casos hace que sintamos vergüenza ante lo que creemos que pueden pensar los demás sobre nosotros.

“Haz lo que quieres hacer antes de que se convierta en lo que te gustaría haber hecho”

 Normalmente cuando queremos dejar de fumar, tendemos a irnos directamente a la pregunta tercera, al COMO. Creemos que lo fundamental es la estrategia que me puede solucionar mi problema sin haber reparado en las preguntas 1 y 2. QUE y PARA QUE, quiero dejar de fumar.

Y la pregunta cuarta, QUIEN tengo que ser normalmente ni se nos pasa por la cabeza.

Por lo que surgen los conflictos internos que hacen que no haya coherencia entre dejar de fumar con mis creencias o programaciones mentales como: dejar de fumar es muy difícil y para conseguirlo tendría que pasar por un proceso de ansiedad muy complicado de aguantar.

Y el problema es que todo fumador tiene grabada esta falsa creencia en su subconsciente, pero la vive como si fuera real.

La gestión correcta del miedo, culpabilidad y vergüenza es la que me va a permitir hacer el proceso de dejar de fumar sin que predomine la ansiedad.

Esto se va a traducir en la práctica, en aprender a disfrutar de nuestra vida sin la necesidad del tabaco.

 

Saber Vivir Sin Tabaco